viernes, 18 de noviembre de 2011

Chávez Chiquitico.

Como buena seguidora de noticias que soy, me puse a revisar los distintos portales internacionales que me mantienen al día, y por esas cosas que yo llamo “causalidades” de la vida, un link me llevó hasta una entrevista realizada hace ya un tiempo por la periodista Vicky Dávila al Señor (Dios, que palabra tan grande) Hugo Chávez.

Dicha entrevista dejó en mi, muchas dudas, sospechas y un desazón moral que no me permite quedarme callada.

Es por ello que he querido dirigirme muy respetuosamente a usted, señor presidente, para hacerle algunos comentarios. (por cierto, el significado de la palabra “Respetuosamente” la puede averiguar usted en cualquier diccionario).

En primer lugar, deseo manifestarle que al oirlo decir con tanta severidad, que es hijo de Simón Bolívar, automáticamente recordé aquella vez cuando en uno de sus innumerables viajes a la República del Tango (Argentina) dijo con la misma convicción que era hijo de San Martin y del Che Guevara.

Tambien leí por ahí que le ha achacado la paternidad entre otros a Tupac Amaru, Sandino, Jose Marti y Mao. 

Por lo que mas quiera, señor Presidente, no se le vaya a ocurrir ahora decir también que es hijo de Andres Bello, primero porque ello representa una falta de respeto a la solemne memoria de una mente pensante como la de Don Andrés y segundo porque le garantizo que ni sus mas “fieles” se la van a creer.

 Señor Presidente Chavez, con todo el respeto, pero también con toda la autoridad moral, me permito decirle que de esa mezcolanza genética e ideológica que usted está haciendo, no puede resultar nada bueno.

Lo que a usted le está pasando es lo mismo que cuando a uno le da por pintar y se pone a revolver colores sin ningún criterio.
El resultado de semejante amasijo no será otro que un color sucio, algo que acaba pareciendose mas al pantano que a la pintura.

También me permito decirle que ese afán que mantiene usted de parecerse a uno y a otro, hace que carezca por completo de identidad ideológica y mas bien termine siendo una vulgar y ordinaria copia “hecha en socialismo” de esos hombres que, aunque no comulgue yo con sus ideas, la historia me obliga a reconocer su autenticidad.

En segundo lugar, Mr. President, quiero que sepa que en mi rostro se dibujó una sonrisa y mi cabeza asintió cuando le dijo a la periodista que usted se consideraba simplemente un “soldado chiquitiiiiiiiiico”.

He de decirle, Mr. President que en 12 larguísimos años que llevo escuchando su caduco discurso, por primera vez estoy de acuerdo con usted, no por lo de soldado, sino por lo de “chiquitico”.

Si Mr. President Chávez, chiquitico es como lo veo cada vez que insulta a mi país y a mis compatriotas que por si se le olvidó, también son sus compatriotas.

Chiquitico, lo veo cada vez que intenta ridiculizar a los políticos internacionales que quieren dar su libre opinión, acerca de su Revolución Bolivariana, siendo nosotros, TODOS LOS VENEZOLANOS, quienes quedamos expuestos como unos trogloditas e ignorantes ante la opinión pública internacional.

Chiquitico lo veo, cuando con lenguaje procaz y ordinario, se refiere a los que no opinamos como usted y en esos me incluyo.

Chiquitico lo veo cuando cegado por su perversa ideología se niega a reconocer como terroristas a la FARC, el mas grande flagelo que carcome el alma de Colombia y de un tiempo para acá, también la de muchos venezolanos; y usted lo sabe.

Chiquitico lo veo cuando valiendose del petroleo con que fuimos bendecidos por Dios, chantajea a nuestros vecinos y hermanos y amenaza con terminar las relaciones comerciales, sabiendo muy bien que nos necesitamos los unos a los otros.

Chiquitico lo veo, y cada día mas, por acostumbrase a adulterar la verdad o lo que es lo mismo, a mentir.

Chiquitico lo veo cada vez que culpa al imperio para justificar su ineficiencia y mediocridad.

Chiquitico lo veo, cada vez que cumplo años porque coincide con ese atentado a la libertad de expresión como lo es el cierre de RCTV.

Chiquitico lo veo, por ser un presidente autocrático que se ampara tras el uniforme que alguna vez enlodó.

Chiquitico lo veo, por engañar a los venezolanos mas humildes y necesitados, con la ilusión de un futuro mejor mientras enmascara los desastres que provocan su incapacidad y megalomanía.

Y ya para finalizar, quiero que sepa Mr. President Chávez, que ser o sentirse VENEZOLANO no es simpletemente gritar el ¡Patria, Socialista o Muerte (o vida, o lo que sea que le haya quitado o incluido según su conveniencia). Ser venezolano es muchísimo mas que eso y, disculpeme que se lo diga, pero usted no es digno de ese honor.