Un año mas en la cuenta de mi vida.
Una pagina mas en mi libro personal donde afortunadamente sigo escribiendo y pasando hojas.
Cuando cumples un año mas y pasas una nueva pagina, en lo primero que piensas es en dar gracias a Dios por la posibilidad de continuar avanzando y escribiendo ese gran libro que es la vida, pero también al momento de pasar a la siguiente pagina es inevitable detenerse a recordar las ya escritas y leídas en años anteriores, esas en las que has conocido gente, en esas tres o cuatros hojas que quisieras arrancar porque te dolieron, esas en las que has tenido que dejar ir, esas donde has reído, donde has llorado, donde has querido tirar la toalla, en fin; esas hojas llenas de emociones tan cambiantes como el clima, como los estados de animo, como el sube y baja de las montañas rusas.
El libro de la vida es único, sagrado, personal e intransferible, y tenemos prohibido arrancar las hojas que no nos gustaron, sino tomarlas como experiencias, como introducción, desarrollo, contenido y prologo que todo buen libro debe tener.
Hoy quiero dar las gracias públicamente a todos aquellos que recordaron mi cumpleaños.
Gracias por los obsequios, los mensajes, las bendiciones, los buenos deseos, las flores, los abrazos, los besos... En fin, GRACIAS por ser y estar.
A los que no se acordaron, sepan que ya han sido borrados de mi lista de regalos para Navidad.