jueves, 14 de noviembre de 2013

Despistada y (des)perfecta.


Mi santa madre tiene una teoría: "una debe estar siempre hermosa para el esposo". 

Yo, que de "escuchadora" nunca fui muy buena (otra de mis "des-perfecciones", debo decir de forma alucinada que mi novio cree, bueno, está convencido, que soy hermosísima, lo cual resulta una mezcla de ternura con mucho ataque de risa, pero que igual me halaga y me gusta. 

Hace ya varios años por ese: "yo masoquista", que tenemos algunos muy clavado dentro de nosotros, me hice el delineado de los ojos en tatuaje (Diosss! como dolió) pero que resultó muy práctico porque yo, que no me maquillo, ya no me ven con cara de enferma… (cuando era más chica -lo siento, no puedo decir joven-, y no me delineaba los ojos, mis amigos me preguntaban: ¿estás enferma? 

Puesto que mi novio y yo no nos conocíamos mucho (literalmente), antes de empatarnos, los “detalles” eran desconocidos para ambos… yo, que soy un poco bastante despistada, no me entero de nada. 
Una vez llegó a casa sonriendo y me dice… - ¿Qué me ves diferente? 
Yo, nerviosa como si volviera al colegio y estuviera presentando un examen final le dije: - ¿engordaste?  - No… - ¿adelgazaste?  - No… (no cabe la pregunta: ¿te cortaste el pelo? porque los tres que tiene, se los afeita) y mi margen de preguntas era muy limitado!   Luego de un par de horas él no se aguantó y me dice: -¡Me quite el bigote! ¿No te diste cuenta? 
Lo que confirma lo que digo: despistadísima! si tomamos en cuenta que siempre lo vi con bigote, pero en fin. 

Luego salimos en el carro a dar una vuelta por la ciudad, de repente me pica un ojo!...delicada, muy delicada, me lo sobo como quien quiere sacar la mugre de un par de medias y el grita: 
- ¡¡¡¡NOOOOOO!!!  Volteo sorprendida y me dice: - "Se te va a correr el maquillaje de los ojos"! 
Cuando vi su cara de desconcertado por mi ataque de risa, caí en cuenta que TENIA que explicarle que era un tatuaje.! 
El ataque de risa se hizo aún más grande cuando me dice: - Ahhh yo intrigadísimo, porque siempre que te veía estabas maquillada y me rompía la cabeza pensando ¿en qué momento se levantó para maquillarse? Y estaba encantado de que tuvieras el detalle de no dejar que te vea con la cara lavada. 

El juraba que me despertaba a las 5 de la mañana a maquillarme para él! ¿No es lindo? Finalmente cuando se enteró de que mi maquillaje era permanente, uno de los primeros “piropos” que me dijo fue "¡IGUALITA A BEETLE JUICE!" (yo sigo tratando de hacerme la que no entendí y quiero, pero NO me puedo ofender)

Otra experiencia fue un día que mi mamá llamó diciendo que venía a visitarnos.  Me miro al espejo y recordando la frase con que comencé este blog me dije: ¡¡Uff mi madre me va a linchar, tengo este pelo horrible! Voy volando a comprarme un tinte! Y claro como la vida simple no va conmigo, fui a una de estas tiendas donde venden cosas para los salones y muy segura (como nunca antes) compro todos los menjunjes que se necesitan para dejar el pelo como para un comercial de champú. 

Mi novio para aquel entonces trabajaba en las noches, ese era mi tiempo para hacer mis desastres con toda tranquilidad en mi casa. Y comienzo: mezcla/aplicación/lavada... 
¡Oh my God!! El resultado que descubrí 45 minutos después fue más devastador que la tragedia de Vargas y el tsunami de Japón juntos: ¡raíces amarillo pollito y puntas entre una mezcla de rojo con negro y marron! Se imaginaran mi angustia... Bueno, no me quedó otra cosa que hacer sino lo lógico, llamar a mi novio al trabajo en ataque de llanto y contarle mi “experiencia”. 

Hablé con él y me dijo que no me preocupara que esa clase de “accidentes” pasaban y que lo solucionaríamos.(el pobre quiere convencerme que soy normalita)
 Yo de tanto llorar me quedé dormida como esos niños que caen exhaustos luego de una pataleta. No tengo ni idea por cuánto tiempo dormí, pero me desperté porque sentía hormigas caminando en mi cabeza y un "ji ji ji" burlón. 
Abro el ojo (recién maquillado, claro) en visión borrosa y veo a mi novio, en ataque de risa revisándome el cabello.  Creanme que hubiera herido mis sentimientos si no me hubiese dicho que ya me había hecho la cita con Cris, mi marica favorito, un experto peluquero que desde ese día se convirtió en mi mejor amigo y aliado para cuando de ponerme bonita se trata.

Podemos decir: que en poco tiempo nos conocimos mucho, y en toda nuestra expresión nos amamos ¡tal cual somos!
Debo dar crédito también a eso de que el amor es ciego. 
¡ES TOTALMENTE CIERTO!

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